El Índice de Precios al Productor (IPP) aumentó un 0.5% en febrero, según datos de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS)
De acuerdo con datos publicados al cierre del mes pasado por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), el Índice de Precios al Productor (IPP) aumentó un 0.5% en este pasado febrero desde los 0.4% registrados en diciembre del 2025, y aunque la tasa inflacionaria ha disminuido al 2.4%, las tarifas de aranceles están aumentando los precios drásticamente.
Al respecto, Michael Reid, economista estadounidense de RBS Capital Markets, indicó que “los aranceles se están trasladando a lo largo de la cadena de suministro. Por lo tanto, nos preocupa que este no sea el fin de la transferencia. Aún no hemos visto el impacto total en los precios al consumidor en el sector de bienes”, dijo.
Si bien la política arancelaria impulsada por el mandatario Donald Trump tiene como objetivo principal recuperar la producción nacional, el aumento de las importaciones con elevadas tarifas está trasladando los costos adicionales no solo a los pagos que se hacen las empresas entre sí, sino también a los consumidores.
En un primer momento, las compañías que dependen de más del 50% de las importaciones lograron amortiguar el aumento de las tarifas arancelarias, pero a medida que reponen inventario, se están registrando mayores aumentos, sobre todo en servicios comerciales. “Todas estas son cosas que los consumidores pagan, directa o indirectamente”, agregó el economista.
En este sentido, el especialista considera que los precios más altos mayoristas se podrían traducir fácilmente en bienes y servicios mucho más costosos para los consumidores estadounidenses.
Datos publicados por el Banco de la Reserva Federal de Nueva York en un análisis presentado en febrero destacaron que el 90 % de la carga arancelaria está recayendo tanto en empresas como en consumidores estadounidenses, y el porcentaje restante, solo en exportadores.
Por Arlenys Tabare